El documento describe un plan para desarrollar la sana convivencia entre niños de niveles de transición y primer año básico a través de actividades grupales que fomenten el respeto mutuo. Reconoce que la agresividad en los niños puede deberse a factores ambientales como la familia y los medios, y que las escuelas juegan un rol en enseñarles a socializar de forma adecuada. El plan piloto demostró que los niños pueden aprender a jugar sin agresividad cuando los adultos los guían a resolver