El documento discute la relación entre la comunicación y la educación. Señala que en 1972 el Informe Faure reconoció las profundas transformaciones culturales debido a la explosión informativa. En 1979, expertos de la UNESCO reunidos en París discutieron un proceso de enseñanza-aprendizaje basado en nuevos recursos didácticos. La relación entre la información, la educación y la comunicación requiere el reconocimiento de tres principios: racionalidad, alteridad y dialogicidad.