El cubismo, desarrollado entre 1907 y 1914 en Francia y liderado por artistas como Picasso y Braque, se centra en la representación del movimiento y la geometrización de las formas al mismo tiempo. Este movimiento, que incluye el cubismo analítico y hermético, revolucionó el arte con su enfoque abstracto y multidimensional, aunque su auge finalizó con el estallido de la Primera Guerra Mundial. A pesar de su declive, el cubismo ha dejado una influencia duradera en las vanguardias artísticas del siglo XX y en la evolución del arte contemporáneo.