El documento describe varios tipos de danzas medievales, renacentistas y barrocas. En la Edad Media, las danzas populares eran más importantes que las de la Iglesia o las cortes. En el Renacimiento, danzas como la gallarda y la pavana se hicieron populares, y tratados sobre danza ayudaron a codificar la técnica. En el período barroco, Luis XIV de Francia patrocinó el ballet y danzas como la bourrée, la chacona y la gavota alcanzaron su apogeo.