Este decreto establece las medidas para atender a la diversidad del alumnado en Castilla-La Mancha, reconociendo el derecho a la educación y la igualdad ante la ley. Define el alumnado con necesidades educativas especiales y establece que los centros deben identificar las necesidades individuales y desarrollar planes de atención a la diversidad basados en principios de normalización e inclusión para compensar las desigualdades y dar una respuesta educativa adecuada a cada alumno.