La dermatitis herpetiforme es una enfermedad autoinmune crónica que se manifiesta con erupciones dolorosas y pruriginosas en las superficies de extensión. Se relaciona con la enfermedad celiaca y la sensibilidad al gluten. El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos, histopatológicos e inmunológicos. El tratamiento consiste principalmente en una dieta sin gluten y medicamentos como la dapsona.