La Ilustración surgió en el siglo XVIII como una corriente de pensamiento basada en la razón que criticó el absolutismo monárquico. Los filósofos ilustrados promovieron ideas como la soberanía popular, la separación de poderes, y la libertad de pensamiento para oponerse a la concentración del poder político en manos del rey. Sus ideas influyeron en las revoluciones posteriores y en la organización moderna de los estados.