Las reglas del debate restringen el uso de puntos de información para permitir que el orador controle su propio discurso. El estilo americano incluye discursos adicionales de los jefes de equipo para responder a argumentos y resumir su caso, pero no introducir nuevos argumentos. El debate australiano involucra a dos equipos de tres miembros que discuten una proposición sobre un tema local o de interés para la audiencia.