El documento discute cómo Dios es representado en el Antiguo y Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, Dios no es representado de una manera tan personal, mientras que en el Nuevo Testamento Dios es referido como el Padre de una manera original. Jesús enseña que el Dios del Antiguo Testamento y el Padre que él anuncia son el mismo, y que a través de Jesús, la naturaleza y el amor de Dios como Padre se manifiestan completamente.