Las guías recomiendan que entre los 12 y 18 meses los padres favorezcan la intercomunicación a través del juego, describan verbalmente las acciones del niño y las propias, y estimulen el desarrollo lingüístico mediante juegos que involucren la boca y la lengua. Entre los 18 y 24 meses se recomienda nombrar juguetes y enseñar palabras, así como contar cuentos. Entre los 24 y 36 meses se pide describir acciones verbalmente y usar el lenguaje del niño en conversaciones