La disfagia se refiere a la dificultad para tragar. Puede ser orofaríngea, esofágica, funcional o mecánica. Las causas incluyen condiciones neurológicas, estructurales o daño en los esfínteres esofágicos. La evaluación implica la historia clínica, endoscopia y pruebas funcionales. El tratamiento se centra en modificar la dieta, rehabilitación y en casos graves cirugía.