El rol del docente en el aprendizaje del alumno dentro
del aula: ¿El primer eslabón en la cadena de
aprendizaje?


                                      “El hombre nada puede aprender
                                         sino en virtud de lo que sabe”.
                                                              Aristóteles


El dominio de la información respecto al aprendizaje, cómo se logra éste,
brinda información por consiguiente sobre cómo se puede aumentar la
capacidad de aprender, y da el banderazo de salida para el inicio de partida al
maratón de enseñanza, donde encontramos que los participantes es todo el
cuerpo docente y donde sólo algunos llegarán a la meta. Así mismo, algunos
de ellos se quedarán relegados al no aprovechar la información que nos
brindan los diversos estudios que sobre el aprendizaje se han realizado.
Tenemos en nuestras manos un arma muy poderosa y sólo algunos la
detonaran a su favor.

NO pretendo descubrir el hilo negro en el proceso de enseñanza al afirmar que
no todos aprendemos igual. Cada individuo utiliza sus propios “métodos” para
aprender. Su estilo de aprendizaje se caracteriza por el “uso” de ciertas
preferencias o tendencias. Tómese como ejemplo un grupo de alumnos donde
todos empiezan a conocer una misma materia y donde se parta del mismo
nivel, donde todos posean conocimientos nulos al respecto; lo que veremos
como resultado será una marcada diferencia entre los alumnos sobre el nivel
de dominio y manejo de la información y conocimientos que se les han querido
“enseñar”. Esto a pesar, de haber recibido la misma información y en una
situación ideal, de haber participado de las mismas dinámicas.

Esa diferencia en el aprendizaje está influenciada por diversos factores, entre
ellos la motivación interna, los conocimientos que se posean, los intereses, la
edad, etc. Sin embargo y para enrarecer más el ya complejo proceso de
aprendizaje, aún cuando nos encontráramos en un supuesto con alumnos con
el mismo nivel de motivación, de la misma edad y cimientos culturales iguales,
éstos aprenderían de manera distinta, dando como resultado lo planteado
anteriormente. Esto podemos explicarlo de la siguiente manera: en dicho
proceso unos aprendieron gracias a lo que leyeron, otros aprendieron más en
alguna dinámica, mientras que a otros se les facilitó aprender cuando el
maestro recitaba y explicaba la clase. Esas diferencias se deben a que cada
quien utilizó una diferente manera de aprender.
Dentro del aula encontramos al maestro y al alumno. Es donde interactúan y
donde el objetivo a lograr de cada participante es, por un lado, enseñar, brindar
los mayores conocimientos; y por el otro, aprender ( tomando como supuesto que
realmente el alumno lo desee ). Sin embargo, el rol del maestro va más allá de un
simple expositor, como en las antiguas sociedades arcaicas, y donde el alumno
que más aprendía era quien podía repetir con mayor acierto lo “enseñado” en
clase. Si bien es cierto que el docente a veces toma el papel de expositor,
también es cierto que ese no es su único papel en clase. Quien afirme lo
contrario se ha quedado en un nivel donde la “barbarie” predomina, en un nivel
de “toma y daca”.

Por lo que me atrevo a afirmar, que tanto para el alumno como para el docente,
conocer y aprovechar el concepto de estilos de aprendizaje resulta de
óptimo beneficio y una operación clara de ganar - ganar. Ofrece un abanico
de oportunidades para conseguir los objetivos de cada miembro del juego que
se desarrolla dentro del salón de clases y que han sido mencionados
anteriormente; el alumno desea aprender, el maestro enseñar. Por lo que se
consigue un aprendizaje más efectivo. Cabe mencionar que al utilizar el
término “enseñar” me refiero al cómo plantea el maestro la información que es
materia de estudio; cómo la maneja y cómo la presenta ante sus alumnos,
buscando siempre aprovechar y explotar las diferentes manera de aprender del
alumnado. Del otro lado de la cancha, están los alumnos. Estos lograrán su
objetivo si reciben la información de manera que la puedan “comprender” y
relacionar en función de los conocimientos que poseen y no como un tumulto
de objetos a almacenarse dentro de un área determinada para ello. Esto sería
algo aproximado a querer utilizar la memoria como un mero archivo de
información, desordenada y casi, si no es que, imposible de acceder cuando se
le requiera.

El estilo propio de aprendizaje se ve influenciado por factores distintos, uno de
los más importantes es el relacionado a la forma en que seleccionamos y
representamos la información. De la información que recibimos, nuestro
cerebro “selecciona” una parte e ignora lo demás. Por citar un ejemplo, si
entrevistamos a un grupo de personas después de haber asistido a una obra
de teatro, cada una de esas personas expresará algo distinto de las
situaciones que se presentaron en dicha obra. Algunos citarán una parte de la
obra, mientras que otros mencionarán otras partes que hayan captado más su
atención. No está de más mencionar que no recordarán toda la secuencia de la
obra por más que haya sido de su agrado. Esto se debe, a que seleccionamos
la información a la que le prestamos más atención, esto, en función de nuestros
intereses personales. Sin embargo, también toma un papel fundamental el
cómo recibimos esa información. Algunos entonces, se fijarán más en lo que
escuchan, otros en los que ven, y otros en lo que leen, o bien, de lo que
sintieron en dicho momento. Se dice que el que nos fijemos más en cierta
información que en otra, está directamente relacionado con la forma en la que
recordaremos posteriormente esa información. Reforzando lo comentado
anteriormente, el cerebro no es sólo un archivador de toda la información que
está a nuestro alrededor. Cuando recordamos algo no estamos obteniendo una
ficha almacenada en un fichero, sino que, creamos una representación de lo
que queremos recordar, partiendo de datos e información muy diversa.
“Aprender significativamente implica atribuirle significado al material objeto de
aprendizaje a partir de lo que ya se conoce”. “El proceso de aprender inicia a
partir de la actualización de esquemas de conocimientos pertinentes”. (Teoría
del Aprendizaje Significativo, David Ausebel). Se transforma la estructura
cognitiva. Esto es, de lo que escucho, veo, leo y/o siento, tomo una parte de la
información, que “quepa” dentro de la estructura de conocimientos que poseo y
la pueda relacionar con ella para guardarla y recuperarla cuando la requiera.

El estilo de aprendizaje va a estar dado por el tipo de inteligencias en las que
más se apoye el individuo, que aunado esto último a los conocimientos que
posee, lo hará que seleccione de manera significativa de la información que
recibe, una parte, la cual la agregará a su estructura cognitiva, cambiando y
transformando sus esquemas mentales. Así pues, el individuo tiene una
participación activa en el proceso de aprendizaje. (Constructivismo, Jean
Piaget). Ya que a partir de sus propias experiencias construye su propio
entendimiento.
El aprendizaje se deriva de la acción inteligente que realiza el sujeto sobre los
objetos para aprender a incorporarlos a su estructura cognitiva confiriéndoles una
significación. El sujeto aprende conocimientos derivados de su accionar con el
medio. Conocer un objeto -comprenderlo- es actuar sobre él y transformarlo.

Al igual que los alumnos cuentan con su estilo de aprendizaje, el profesor
cuenta con un estilo propio de dar la clase, esto es, debido a que el propio
estilo de aprendizaje afecta el estilo didáctico en el salón de clases
(Inteligencias Múltiples, Howard Gardner). Así pues, es posible detectar
cuál es la tendencia, esto se conseguiría analizando la manera de dar la clase,
qué actividades se utilizan más, cómo se presenta la información a los
alumnos, qué material es el más utilizado para exponer la clase, etc. Se debe
pues observar, no sólo el estilo de aprendizaje de los alumnos, sino el estilo de
enseñar del maestro, si ambos coinciden, el aprendizaje del alumno será más
fácil y efectivo.

Observar el comportamiento de los alumnos puede dar información muy útil
sobre su manera de aprender, y sobre qué manera preferirían. Esto se debe a
que la manera de pensar y de procesar la información se ve reflejada de
manera inconsciente, a veces consciente, en el comportamiento.

SI la inteligencia no es una, si no que contamos con múltiples inteligencias, el
conocimiento de dicha información nos arroja los estilos de aprendizaje de los
alumnos. Cada individuo es dueño de habilidades y aptitudes referentes a
cierta inteligencia lo que le dará su estilo propio de aprender, es labor del
docente “planear” las actividades en cuanto al conocimiento de esto último,
apoyándose en un programa que incluya el uso de dichas inteligencias, con el
fin de aprovecharlas, apoyarse en las que al alumno se le facilitan más, y
trabajar en el desarrollo de las que así lo requieran.

Saber que cada quien utiliza sus propios y personales recursos para aprender,
y que se requiere contar con una “Base” de conocimiento donde la información
nueva se pueda agregar, no creo poder encontrar mayor razón para afirmar
que debe existir una programación adecuada del curso a desarrollarse. Donde
se parta de lo que ya se sabe y se relacione con el nuevo aprendizaje y se
exploten las propias inteligencias que cada alumno lleva como su “fusil” a la
guerra.

Hemos visto entonces que para lograr un desarrollo del proceso de aprendizaje
con éxito se requiere que el individuo posea una estructura de conocimientos a
la que le pueda asir los nuevos (“mientras más conoce uno, más posibilidades
tiene de aprender”);         ya que la información nueva la relaciona
significativamente con la que posee, por lo tanto, mientras más información
posea, más podrá adquirir.        De igual manera, mientras más tipos de
inteligencias tenga desarrollados,       más fácil le será adquirir nuevos
conocimientos. Entonces, ¿es el maestro el primer eslabón en la cadena del
aprendizaje de los alumnos? Tomando como argumento lo anterior, no sería
justo entonces afirmar pues que el rol principal en la actuación del proceso de
aprendizaje lo tiene el maestro.

El maestro es un “facilitador” en el proceso de aprendizaje de sus alumnos.
Entiéndase por esto que hará más fácil dicho proceso al alumno. ¿Cómo podrá
entonces el maestro facilitar el aprendizaje a sus alumnos?. Conociendo lo
expuesto en este ensayo, sabiendo que cada individuo “aprende” de manera
diferente, con su estilo y su inteligencia propios, el maestro se apoyará en
dicho conocimiento para presentar la información al alumno de la manera más
adecuada a lo dicho.

En la obra de la tarea de la enseñanza encontramos que los papeles
principales los representan: el alumno con su estructura de conocimientos y
con su deseo de aprender; y la manera de enseñar del maestro.

Estamos pues considerando que el alumno desee aprender, ya que aun
teniendo las capacidades para aprender, si no está motivado, sea cual fuere el
motivo, el aprendizaje no podría darse.

Será tarea también del maestro tratar de despertar el interés de sus alumnos
en “aprender” el material a desarrollarse durante el curso. Así como “aprender
a aprender”.

Aunado a la problemática de que realmente el alumno desee aprender,
encontramos con la realidad de que existen alumnos a los cuales no les gusta
estudiar, quienes no dedican un tiempo extra fuera de clases a repasar o
practicar lo visto en clase. Por lo que mayor debe ser el compromiso del
maestro de aprovechar el tiempo en el aula y despertar el interés dentro de
ella, para que el alumno tenga una actitud de recepción mayor que le permita
aprender durante ese tiempo.

Estoy consciente que la realidad siempre es mucho más compleja que la teoría.
Sin embargo, poseer la información que nos brindan estos estudiosos del tema,
y utilizarla en aras de un mejor desempeño y logro en el área docente
dependerá de cada maestro y podrá palparse en los resultados.
I T E S C A



                           Ensayo:


 “El rol del docente en el aprendizaje del alumno
                 dentro del aula:
¿El primer eslabón en la cadena de aprendizaje?”




  Módulo: Fundamentos Filosóficos y Sociosicopedagógicos de la
                          educación.


                    Prof.: Alejandro Jacobo




                                             Vanessa Gámez Valenzuela



                  Cd. Obregón, Son., Julio del 2005
E n s a y o

E n s a y o

  • 1.
    El rol deldocente en el aprendizaje del alumno dentro del aula: ¿El primer eslabón en la cadena de aprendizaje? “El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”. Aristóteles El dominio de la información respecto al aprendizaje, cómo se logra éste, brinda información por consiguiente sobre cómo se puede aumentar la capacidad de aprender, y da el banderazo de salida para el inicio de partida al maratón de enseñanza, donde encontramos que los participantes es todo el cuerpo docente y donde sólo algunos llegarán a la meta. Así mismo, algunos de ellos se quedarán relegados al no aprovechar la información que nos brindan los diversos estudios que sobre el aprendizaje se han realizado. Tenemos en nuestras manos un arma muy poderosa y sólo algunos la detonaran a su favor. NO pretendo descubrir el hilo negro en el proceso de enseñanza al afirmar que no todos aprendemos igual. Cada individuo utiliza sus propios “métodos” para aprender. Su estilo de aprendizaje se caracteriza por el “uso” de ciertas preferencias o tendencias. Tómese como ejemplo un grupo de alumnos donde todos empiezan a conocer una misma materia y donde se parta del mismo nivel, donde todos posean conocimientos nulos al respecto; lo que veremos como resultado será una marcada diferencia entre los alumnos sobre el nivel de dominio y manejo de la información y conocimientos que se les han querido “enseñar”. Esto a pesar, de haber recibido la misma información y en una situación ideal, de haber participado de las mismas dinámicas. Esa diferencia en el aprendizaje está influenciada por diversos factores, entre ellos la motivación interna, los conocimientos que se posean, los intereses, la edad, etc. Sin embargo y para enrarecer más el ya complejo proceso de aprendizaje, aún cuando nos encontráramos en un supuesto con alumnos con el mismo nivel de motivación, de la misma edad y cimientos culturales iguales, éstos aprenderían de manera distinta, dando como resultado lo planteado anteriormente. Esto podemos explicarlo de la siguiente manera: en dicho proceso unos aprendieron gracias a lo que leyeron, otros aprendieron más en alguna dinámica, mientras que a otros se les facilitó aprender cuando el maestro recitaba y explicaba la clase. Esas diferencias se deben a que cada quien utilizó una diferente manera de aprender.
  • 2.
    Dentro del aulaencontramos al maestro y al alumno. Es donde interactúan y donde el objetivo a lograr de cada participante es, por un lado, enseñar, brindar los mayores conocimientos; y por el otro, aprender ( tomando como supuesto que realmente el alumno lo desee ). Sin embargo, el rol del maestro va más allá de un simple expositor, como en las antiguas sociedades arcaicas, y donde el alumno que más aprendía era quien podía repetir con mayor acierto lo “enseñado” en clase. Si bien es cierto que el docente a veces toma el papel de expositor, también es cierto que ese no es su único papel en clase. Quien afirme lo contrario se ha quedado en un nivel donde la “barbarie” predomina, en un nivel de “toma y daca”. Por lo que me atrevo a afirmar, que tanto para el alumno como para el docente, conocer y aprovechar el concepto de estilos de aprendizaje resulta de óptimo beneficio y una operación clara de ganar - ganar. Ofrece un abanico de oportunidades para conseguir los objetivos de cada miembro del juego que se desarrolla dentro del salón de clases y que han sido mencionados anteriormente; el alumno desea aprender, el maestro enseñar. Por lo que se consigue un aprendizaje más efectivo. Cabe mencionar que al utilizar el término “enseñar” me refiero al cómo plantea el maestro la información que es materia de estudio; cómo la maneja y cómo la presenta ante sus alumnos, buscando siempre aprovechar y explotar las diferentes manera de aprender del alumnado. Del otro lado de la cancha, están los alumnos. Estos lograrán su objetivo si reciben la información de manera que la puedan “comprender” y relacionar en función de los conocimientos que poseen y no como un tumulto de objetos a almacenarse dentro de un área determinada para ello. Esto sería algo aproximado a querer utilizar la memoria como un mero archivo de información, desordenada y casi, si no es que, imposible de acceder cuando se le requiera. El estilo propio de aprendizaje se ve influenciado por factores distintos, uno de los más importantes es el relacionado a la forma en que seleccionamos y representamos la información. De la información que recibimos, nuestro cerebro “selecciona” una parte e ignora lo demás. Por citar un ejemplo, si entrevistamos a un grupo de personas después de haber asistido a una obra de teatro, cada una de esas personas expresará algo distinto de las situaciones que se presentaron en dicha obra. Algunos citarán una parte de la obra, mientras que otros mencionarán otras partes que hayan captado más su atención. No está de más mencionar que no recordarán toda la secuencia de la obra por más que haya sido de su agrado. Esto se debe, a que seleccionamos la información a la que le prestamos más atención, esto, en función de nuestros intereses personales. Sin embargo, también toma un papel fundamental el cómo recibimos esa información. Algunos entonces, se fijarán más en lo que escuchan, otros en los que ven, y otros en lo que leen, o bien, de lo que sintieron en dicho momento. Se dice que el que nos fijemos más en cierta información que en otra, está directamente relacionado con la forma en la que recordaremos posteriormente esa información. Reforzando lo comentado anteriormente, el cerebro no es sólo un archivador de toda la información que está a nuestro alrededor. Cuando recordamos algo no estamos obteniendo una ficha almacenada en un fichero, sino que, creamos una representación de lo que queremos recordar, partiendo de datos e información muy diversa.
  • 3.
    “Aprender significativamente implicaatribuirle significado al material objeto de aprendizaje a partir de lo que ya se conoce”. “El proceso de aprender inicia a partir de la actualización de esquemas de conocimientos pertinentes”. (Teoría del Aprendizaje Significativo, David Ausebel). Se transforma la estructura cognitiva. Esto es, de lo que escucho, veo, leo y/o siento, tomo una parte de la información, que “quepa” dentro de la estructura de conocimientos que poseo y la pueda relacionar con ella para guardarla y recuperarla cuando la requiera. El estilo de aprendizaje va a estar dado por el tipo de inteligencias en las que más se apoye el individuo, que aunado esto último a los conocimientos que posee, lo hará que seleccione de manera significativa de la información que recibe, una parte, la cual la agregará a su estructura cognitiva, cambiando y transformando sus esquemas mentales. Así pues, el individuo tiene una participación activa en el proceso de aprendizaje. (Constructivismo, Jean Piaget). Ya que a partir de sus propias experiencias construye su propio entendimiento. El aprendizaje se deriva de la acción inteligente que realiza el sujeto sobre los objetos para aprender a incorporarlos a su estructura cognitiva confiriéndoles una significación. El sujeto aprende conocimientos derivados de su accionar con el medio. Conocer un objeto -comprenderlo- es actuar sobre él y transformarlo. Al igual que los alumnos cuentan con su estilo de aprendizaje, el profesor cuenta con un estilo propio de dar la clase, esto es, debido a que el propio estilo de aprendizaje afecta el estilo didáctico en el salón de clases (Inteligencias Múltiples, Howard Gardner). Así pues, es posible detectar cuál es la tendencia, esto se conseguiría analizando la manera de dar la clase, qué actividades se utilizan más, cómo se presenta la información a los alumnos, qué material es el más utilizado para exponer la clase, etc. Se debe pues observar, no sólo el estilo de aprendizaje de los alumnos, sino el estilo de enseñar del maestro, si ambos coinciden, el aprendizaje del alumno será más fácil y efectivo. Observar el comportamiento de los alumnos puede dar información muy útil sobre su manera de aprender, y sobre qué manera preferirían. Esto se debe a que la manera de pensar y de procesar la información se ve reflejada de manera inconsciente, a veces consciente, en el comportamiento. SI la inteligencia no es una, si no que contamos con múltiples inteligencias, el conocimiento de dicha información nos arroja los estilos de aprendizaje de los alumnos. Cada individuo es dueño de habilidades y aptitudes referentes a cierta inteligencia lo que le dará su estilo propio de aprender, es labor del docente “planear” las actividades en cuanto al conocimiento de esto último, apoyándose en un programa que incluya el uso de dichas inteligencias, con el fin de aprovecharlas, apoyarse en las que al alumno se le facilitan más, y trabajar en el desarrollo de las que así lo requieran. Saber que cada quien utiliza sus propios y personales recursos para aprender, y que se requiere contar con una “Base” de conocimiento donde la información nueva se pueda agregar, no creo poder encontrar mayor razón para afirmar que debe existir una programación adecuada del curso a desarrollarse. Donde se parta de lo que ya se sabe y se relacione con el nuevo aprendizaje y se
  • 4.
    exploten las propiasinteligencias que cada alumno lleva como su “fusil” a la guerra. Hemos visto entonces que para lograr un desarrollo del proceso de aprendizaje con éxito se requiere que el individuo posea una estructura de conocimientos a la que le pueda asir los nuevos (“mientras más conoce uno, más posibilidades tiene de aprender”); ya que la información nueva la relaciona significativamente con la que posee, por lo tanto, mientras más información posea, más podrá adquirir. De igual manera, mientras más tipos de inteligencias tenga desarrollados, más fácil le será adquirir nuevos conocimientos. Entonces, ¿es el maestro el primer eslabón en la cadena del aprendizaje de los alumnos? Tomando como argumento lo anterior, no sería justo entonces afirmar pues que el rol principal en la actuación del proceso de aprendizaje lo tiene el maestro. El maestro es un “facilitador” en el proceso de aprendizaje de sus alumnos. Entiéndase por esto que hará más fácil dicho proceso al alumno. ¿Cómo podrá entonces el maestro facilitar el aprendizaje a sus alumnos?. Conociendo lo expuesto en este ensayo, sabiendo que cada individuo “aprende” de manera diferente, con su estilo y su inteligencia propios, el maestro se apoyará en dicho conocimiento para presentar la información al alumno de la manera más adecuada a lo dicho. En la obra de la tarea de la enseñanza encontramos que los papeles principales los representan: el alumno con su estructura de conocimientos y con su deseo de aprender; y la manera de enseñar del maestro. Estamos pues considerando que el alumno desee aprender, ya que aun teniendo las capacidades para aprender, si no está motivado, sea cual fuere el motivo, el aprendizaje no podría darse. Será tarea también del maestro tratar de despertar el interés de sus alumnos en “aprender” el material a desarrollarse durante el curso. Así como “aprender a aprender”. Aunado a la problemática de que realmente el alumno desee aprender, encontramos con la realidad de que existen alumnos a los cuales no les gusta estudiar, quienes no dedican un tiempo extra fuera de clases a repasar o practicar lo visto en clase. Por lo que mayor debe ser el compromiso del maestro de aprovechar el tiempo en el aula y despertar el interés dentro de ella, para que el alumno tenga una actitud de recepción mayor que le permita aprender durante ese tiempo. Estoy consciente que la realidad siempre es mucho más compleja que la teoría. Sin embargo, poseer la información que nos brindan estos estudiosos del tema, y utilizarla en aras de un mejor desempeño y logro en el área docente dependerá de cada maestro y podrá palparse en los resultados.
  • 5.
    I T ES C A Ensayo: “El rol del docente en el aprendizaje del alumno dentro del aula: ¿El primer eslabón en la cadena de aprendizaje?” Módulo: Fundamentos Filosóficos y Sociosicopedagógicos de la educación. Prof.: Alejandro Jacobo Vanessa Gámez Valenzuela Cd. Obregón, Son., Julio del 2005