Los ecosistemas costeros y marinos de Ecuador, como los manglares, bosques occidentales y bosques andinos, son muy frágiles debido a la presión humana por la contaminación, destrucción de hábitats y sobreexplotación. Los ecosistemas amazónicos y de Galápagos también están amenazados por la actividad petrolera, colonización, especies invasoras y turismo no controlado. La protección de estos delicados ecosistemas es fundamental para preservar la gran biodiversidad del país.