Los rayos X son radiaciones electromagnéticas de alta energía cuya longitud de onda varía entre 0,5 y 2,5 Å. Pueden difractarse cuando atraviesan un cristal debido a la interferencia constructiva de las ondas reflejadas por los átomos del cristal. La difracción de rayos X se usa para determinar la estructura y propiedades de materiales sólidos.