La educación en la Edad Media se caracterizó por el desarrollo de las escuelas cristianas y el surgimiento de las universidades. Las escuelas cristianas enseñaban principalmente textos religiosos como salmos y escrituras. Más tarde, maestros libres comenzaron a enseñar otras disciplinas dando origen a las primeras universidades en ciudades como Bolonia y Salerno. Las universidades medievales típicamente tenían cuatro facultades: artes, medicina, derecho y teología.