La educación en la Alta Edad Media (siglos V-X) se centró en las escuelas monacales y catedralicias, donde se enseñaban las artes liberales y la teología. La Iglesia guió la educación y la cultura, preservando el conocimiento clásico. En la Baja Edad Media (siglos XI-XV) surgieron las universidades que ofrecían grados avanzados y atrajeron a estudiantes de toda Europa.