El documento propone ejercicios prácticos para mejorar la memoria de niños y jóvenes mediante actividades cotidianas y juegos. Se sugiere aprovechar interacciones ordinarias, como ayudar en la casa o en la escuela, para fortalecer diferentes tipos de memoria. Además, se menciona la importancia de complementar estas actividades con entrenamientos más técnicos para maximizar los beneficios cognitivos.