El acolchado es una técnica agrícola que implica cubrir el suelo con materiales orgánicos para protegerlo y mejorar su fertilidad. Los tipos de acolchado varían desde paja y heno hasta plásticos reflectivos, cada uno con efectos específicos como aumento de humedad, control de malezas y mejora de la estructura del suelo. Sin embargo, presenta desventajas como costes de remoción y competencia con plántulas, lo que requiere un conocimiento adecuado para su aplicación efectiva.