El Buscón es una de las primeras novelas picarescas escritas por Francisco de Quevedo entre 1603 y 1608. Narra las aventuras de Pablos, hijo de un barbero ladrón y una bruja, quien intenta mejorar su condición social pero siempre fracasa. A través de la historia de Pablos, Quevedo critica la posibilidad de ascenso social y mantiene una perspectiva clasista sobre las clases bajas.