El cadáver exquisito es una técnica surrealista creada en 1925 donde los jugadores escriben o dibujan una composición de forma secuencial y sin poder ver lo que agregó el jugador anterior, creando resultados inesperados e intuitivos. Se basa en un juego de mesa donde los participantes escribían por turnos en una hoja doblada para ocultar parte del texto y fomentar la creación anónima, espontánea y lúdica.