El ejército romano evolucionó a lo largo de la historia de Roma, pasando por periodos de monarquía, república e imperio. Inicialmente estaba formado por ciudadanos romanos y aliados, aunque más tarde también se permitió el alistamiento de extranjeros. Los legionarios romanos recibían un estricto entrenamiento y estaban bien equipados y organizados bajo una jerarquía militar. El ejército romano fue clave para la expansión y romanización del imperio.