El juego es una actividad esencial para el desarrollo humano que promueve habilidades sociales, cognitivas y emocionales a lo largo de la vida. Históricamente, ha sido reconocido por pensadores como Platón y Piaget como un componente clave en el aprendizaje y la socialización. A través del juego, los niños expresan sus sentimientos, desarrollan su personalidad y adquieren habilidades fundamentales.