El pulso es esencial para medir la intensidad del esfuerzo físico y controlar la aptitud física, ya que se debe verificar antes, durante y después de la actividad. Se puede palpar en diferentes lugares del cuerpo, como la muñeca, cuello, ingle, sien y pie, utilizando una técnica específica para medirlo. El pulso está relacionado con la frecuencia cardíaca, que indica la contracción del corazón y se expresa en pulsaciones por minuto.