El documento describe cómo el agua natural no siempre es potable y requiere tratamiento antes de su consumo. Explica que el agua puede contaminarse con desechos, sustancias tóxicas u organismos peligrosos, y debe pasar por un proceso de filtración y desinfección en plantas potabilizadoras antes de distribuirse a los hogares. Asimismo, señala que después de su uso, el agua residual debe tratarse antes de devolverla a ríos o mares para evitar la contaminación de los recursos hídricos.