El documento resume la introducción de la poesía renacentista en España por Juan Boscán y Garcilaso de la Vega. Boscán convenció a Garcilaso para que adoptaran la métrica y temas italianos como el amor petrarquista y la naturaleza. Garcilaso destacó con sus sonetos, églogas y canciones, convirtiéndose en un clásico muy leído. Su musa fue Isabel Freyre y muchos poetas continuaron su estilo, aunque él fue inimitable.