Un ser humano excelente es aquel que influye positivamente en los demás buscando su bienestar. La excelencia requiere amar, servir a los demás, comunicarse efectivamente y guiar sin imponer. Alcanzar la excelencia es un proceso continuo que implica desarrollarse a uno mismo con valores positivos. La excelencia comienza con autoconocimiento, esfuerzo continuo y mejora de hábitos. Los planes de mejora continua ayudan a lograr objetivos de excelencia a través de la planificación, ejecución, verificación y retroal