El teletrabajo, según la ley 30036 y el decreto supremo no 017-2015-tr, permite a los trabajadores desempeñar sus labores de forma remota utilizando tecnologías de la información, bajo supervisión del empleador. Existen dos modalidades de teletrabajo: completo y mixto, y se destacan tanto sus ventajas, como la flexibilidad y el ahorro de costos, como sus desventajas, incluyendo el aislamiento y la inmovilización profesional. Además, se establece que las condiciones laborales de los teletrabajadores son equivalentes a las de los empleados presenciales, y se requiere un contrato escrito que detalla la prestación de servicios y equipos utilizados.