El teísmo cristiano sostiene que Dios es infinito, personal, trascendente, omnisciente y bueno, y que creó el universo ex nihilo. La humanidad, hecha a imagen de Dios, posee atributos como inteligencia y moralidad, pero su imagen se ha difuminado tras la caída. La ética, el conocimiento y el sentido de la historia están basados en el carácter divino y en la esperanza de vida eterna a través de Cristo.