El documento describe el elemento químico talio. Fue descubierto por Sir William Crookes en 1861 en Inglaterra. Se encuentra principalmente en minerales de hierro, cobre y sulfuros. Se utiliza en termómetros de baja temperatura, para exterminar roedores e insectos, y en células fotoeléctricas sensibles a la radiación infrarroja. El envenenamiento por talio puede causar daños estomacales e irreversibles al sistema nervioso, e incluso la muerte.