Las buenas prácticas en inocuidad alimentaria que deben implementarse para el comercio internacional incluyen: 1) implementar sistemas de gestión de la inocuidad como Buenas Prácticas Agrícolas, de Manufactura e Higiénicas a lo largo de la cadena de producción de alimentos, 2) certificar sistemas como HACCP de acuerdo a normas internacionales, 3) cumplir con normas nacionales e internacionales sobre inocuidad alimentaria.