El documento analiza la autonomía de los órganos del Consejo Moral Republicano en relación con su capacidad para actuar independientemente dentro del sistema legal de Venezuela. Se establece que esta autonomía es esencial para garantizar la buena gestión, la legalidad en el uso del patrimonio público y el cumplimiento de los derechos ciudadanos. La conclusión subraya la importancia de esta autonomía para mantener la transparencia y atender las demandas sociales sin afectar la división de poderes.