El ensayo aborda la promoción del compromiso social como una vía para lograr una justicia restaurativa en México, vinculado a la educación y el aprendizaje situado. Se argumenta que la pobreza y la exclusión social afectan la salud mental de la población, y se destaca la necesidad de empoderar a los estudiantes para que participen activamente en su aprendizaje y en la transformación social. La conclusión resalta la importancia de formar profesionales con una conciencia social que utilicen sus habilidades en beneficio de la comunidad.