La escuela reproduce modelos de género sexistas y estereotipos que conducen a la desigualdad entre hombres y mujeres. Factores como la familia, los medios de comunicación, el currículo, el lenguaje y los libros de texto transmiten y refuerzan estas representaciones. Es necesario que la escuela promueva la igualdad, el respeto y la perspectiva de género para formar a niños y niñas libres de prejuicios.