La estructura administrativa de una organización se refiere al sistema de relaciones formales que se establecen internamente para ayudar a la organización a alcanzar sus objetivos. Consiste en la especificación de tareas, la formalización de procesos, la determinación de la autoridad y la supervisión directa. Una buena estructura administrativa organiza el trabajo de manera efectiva mediante niveles jerárquicos, procesos de toma de decisiones y responsabilidades claras, lo que permite que la organización alcance sus metas de manera satisfactoria