El documento describe el sistema de educación lancasteriano que se implementó en las escuelas de la Ciudad de México. Este sistema utilizaba monitores, estudiantes avanzados que enseñaban a grupos más pequeños para reducir costos. La escuela estaba estructurada con un director a cargo de los fondos e instrucción de monitores, maestros supervisaban el orden y actividades, y los monitores enseñaban a grupos de 10 estudiantes. Las clases se conformaban de 8 a 12 horas diarias con énfasis en lectura, escritura y