El sistema de educación lancasteriano se introdujo en México en 1822 por Manuel Cordoniu y Ferreros. Se basaba en la enseñanza mutua donde los estudiantes más avanzados enseñaban a grupos de 10 compañeros. La primera escuela lancasteriana en México se llamó "El Sol" y se dividió en primaria, normal y artes y oficios. Este sistema de educación barato pero efectivo prevaleció hasta 1890 aunque tuvo críticas sobre la falta de higiene y disciplina excesiva en las escuelas.