Joseph Lancaster abrió una escuela en Londres en 1798 donde introdujo el sistema de monitores, en el que estudiantes más avanzados enseñaban a grupos más pequeños. Este sistema permitió educar a más niños con menos costo. Más tarde, el sistema lancasteriano se adoptó en México, donde los monitores supervisados por el director enseñaban lectura, escritura y aritmética a los estudiantes usando métodos estrictos de premios y castigos.