El documento compara las perspectivas neoclásicas y clásicas sobre la desigual distribución de la riqueza e ingresos. Los neoclásicos explican que esta desigualdad se debe principalmente a las diferencias en la inteligencia, talento, energía y ambición entre las personas, mientras que los clásicos se enfocaban más en los grandes grupos sociales y factores económicos a nivel de la nación o clase social.