La educación en México durante el porfiriato se centró en las zonas urbanas, dejando a un lado la educación popular de obreros y campesinos. Esto llevó a altos niveles de analfabetismo. La Revolución Mexicana buscó establecer el derecho a la educación para todos. En 1921, la Secretaría de Educación Pública, bajo José Vasconcelos, trabajó para llevar la educación a las comunidades rurales a través de maestros voluntarios y las Misiones Culturales creadas en 1923.