El esófago es un conducto muscular de 18 a 25 cm de largo que conecta la faringe con el estómago. Está cerrado en sus extremos por esfínteres que controlan el paso de alimentos. Se divide en porciones cervical, torácica e inferior. Su función es transportar los alimentos de la boca al estómago a través de movimientos peristálticos y prevenir el reflujo de contenido gástrico.