El examen de semen es utilizado principalmente para estudiar la infertilidad de una pareja o investigar infecciones genitales. Las alteraciones del semen juegan un papel importante en el 50% de los casos de infertilidad, por lo que es el primer examen recomendado para su estudio, además de ser una prueba sencilla y de bajo costo. Para obtener resultados óptimos, se requiere abstinencia sexual de 3 a 5 días y seguir los procedimientos adecuados para la recolección y envío de la muestra.