La soldadura TIG es un método altamente eficaz para unir metales, especialmente en aplicaciones de alta calidad como en centrales nucleares y en la fabricación de carrocerías de automóviles. Este proceso utiliza un electrodo de tungsteno no consumible y requiere técnico experto debido a su complejidad, aunque se están explorando sus aplicaciones en carrocerías modernas de acero de alto límite elástico. Con la ventaja de una unión limpia y sin salpicaduras, la soldadura TIG también se adapta bien a la reparación de chapas de acero y aluminio.