Las dislipidemias son alteraciones en los niveles de lípidos en sangre, con implicaciones en el riesgo cardiovascular. Pueden ser primarias o secundarias, y su manejo incluye cambios en el estilo de vida y tratamientos farmacológicos como estatinas. La comprensión de los mecanismos subyacentes y la identificación de factores agravantes son clave para el diagnóstico y tratamiento efectivo de estas condiciones.