Investigadores descubrieron bacterias vivas enterradas en cristales de sal en California que datan de hace más de 34,000 años. Las bacterias han sobrevivido flotando en fluidos dentro de los cristales de sal, alimentadas por un alga también presente. El rápido crecimiento de los cristales de sal ayudó a proteger a las bacterias. Los científicos aún intentan determinar cómo las bacterias han podido mantenerse durante tanto tiempo con tan poca energía.