El cuento narra la historia de un sapo que, tras ser atropellado por un tigre, reta al felino a una pelea con sus propios amigos insectos. Durante la batalla, el tigre se ve superado por los aguijones de los insectos, y finalmente se rinde pidiendo disculpas al sapo. La historia concluye con el sapo recuperando la calma en la orilla del arroyo, mientras el tigre queda lleno de picaduras.