Las garrapatas son ectoparásitos que afectan a reptiles, aves y mamíferos, y se alimentan de su sangre fijándose en regiones específicas del hospedador. El parasitismo puede causar daños que afectan el rendimiento animal y predisponen a la transmisión de enfermedades. El diagnóstico tradicional se basa en la observación directa de los parásitos, y el tratamiento implica el uso de acaricidas de diversas clases.