Sócrates vivió en Atenas en el siglo V a.C. y se dedicó a conversar con ciudadanos para cuestionar sus creencias y conocimientos a través de preguntas. Fue condenado a muerte a los 70 años por corromper a la juventud y no reconocer a los dioses atenienses. A su muerte surgen las escuelas socráticas como la Academia de Platón, que continuaron su búsqueda de la virtud a través del conocimiento.