Este documento resume el capítulo 6 del libro VI de La República de Platón. En él, Sócrates defiende que los filósofos deberían gobernar, ya que son los únicos que conocen la verdadera naturaleza de las cosas. Sin embargo, reconoce que en la sociedad ateniense es difícil que los filósofos puedan desarrollarse correctamente debido a la tentación del poder y el dinero. Finalmente, explica la alegoría de la línea para ilustrar las diferentes formas de conocimiento y cómo alcanzar la idea del bien.