La diabetes requiere una dieta equilibrada para controlar los niveles de azúcar en la sangre. Se recomienda el consumo diario de verduras, frutas, lácteos, carnes magras, huevos, cereales integrales, legumbres y aceite; y limitar la sal, azúcares y grasas. El objetivo es mantener un peso y estilo de vida saludables para prevenir complicaciones a través de una alimentación variada y horarios regulares de comidas.