Las características de una alimentación saludable incluyen que sea completa, equilibrada, inocua, suficiente y variada. Los alimentos se dividen en frutas y verduras, cereales y alimentos de origen animal y leguminosas, los cuales proporcionan nutrientes específicos. Se recomienda comer al menos 5 porciones de frutas y verduras diarias, preferir cereales integrales y limitar el consumo de productos de origen animal. Para los niños es importante ofrecerles 3 comidas y 1-2 meriendas con